La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (ATILRA) cuestionó la demora de la Justicia en el proceso de quiebra de la ex cooperativa SanCor CUL y advirtió sobre la crítica situación que atraviesan los trabajadores y sus familias.
A través de un comunicado difundido este martes, el Consejo Directivo Nacional del gremio recordó que ya transcurrieron nueve años desde que la empresa comenzó a adeudar salarios, un año y medio desde la apertura del concurso preventivo y cuatro meses desde el dictado de la quiebra, solicitada por la propia compañía.
Desde ATILRA señalaron que todavía no existe un pronunciamiento de fondo firme que permita avanzar con la liquidación de los bienes y el pago a los acreedores. En ese sentido, remarcaron que existen múltiples oferentes que adquirieron los pliegos licitatorios y que manifestaron su intención de invertir para reactivar la producción y generar puestos de trabajo.
El sindicato sostuvo que la demora en la reactivación de las plantas genera un "daño pecuniario y social irreparable" para los trabajadores, sus grupos familiares y el resto de los acreedores.
Además, ATILRA hizo referencia a la situación de trabajadores que quedaron sin cobertura asistencial de la obra social y a quienes se acogieron al Retiro Voluntario Anticipado y todavía esperan la liquidación de sus acreencias.
El gremio afirmó que durante este período brindó asistencia y contención con recursos propios, pero advirtió que esa capacidad "hoy se encuentra agotada" y describió un escenario de creciente desesperación entre los trabajadores.
Finalmente, ATILRA anticipó que no permanecerá "de brazos cruzados" y anunció que impulsará marchas, manifestaciones y peticiones, junto con trabajadores de toda la actividad lechera, además de las acciones legales y sindicales contempladas en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional.
El comunicado:

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