El interno nacido en Piamonte charló este mediodía con el programa "Fanáticos", en FM Amistad y dio su parecer sobre lo sucedido el pasado lunes.
El lungo fue agredido por Martín Leiva (lo impactó con el codo izquierdo) y reaccionó con un golpe de puño sobre uno de los brazos del agresor.
Lejos de excusarse en el golpe lanzando por su rival de turno, el jugador de Libertad destacó: "Son cosas que no puede pasar. No tuve que haber reaccionado, me dejé llevar por la impotencia".
Y comentó: "Los árbitros vieron la falta. De hecho, le cobraron una antideportiva y me expulsaron a mí. Nos fajamos bastante debajo del aro, pero siempre se juega con buena fe".
Posteriormente remarcó: "Lo que personalmente evito es la mala leche y eso es lo que molesta de la situación. De todos modos, no quiero perjudicar al equipo ni la imagen del club".








