La dirigencia de Boca Juniors se prepara para ejecutar la transformación estructural más profunda del Alberto J. Armando en las últimas dos décadas. El proyecto no solo busca modernizar la estética, sino resolver el histórico problema de capacidad.
El eje central de esta propuesta es la construcción de una cuarta bandeja, una obra que permitiría aumentar el aforo actual de manera significativa y que representa el avance más importante en la estructura del estadio en las últimas dos décadas. En una primera etapa, la obra contempla la creación de una nueva bandeja que sumará aproximadamente 6,000 asientos destinados exclusivamente a sectores de plateas, apoyándose sobre las tribunas ya existentes. Además, se planea remover definitivamente las butacas del sector K para que vuelva a ser popular, lo que elevaría la capacidad inmediata de 57,000 a cerca de 67,000 espectadores.


El proyecto también incluye modificaciones estructurales profundas, como el desplazamiento del campo de juego unos cuatro metros hacia el sector de las vías del ferrocarril. Esta maniobra facilitará la demolición de la actual zona de palcos para construir un nuevo sector con plateas preferenciales y más niveles de palcos.
Para garantizar el acceso a las zonas más altas, se prevé la instalación de 18 ascensores montados sobre pilotes en el área lindera a las vías. Un dato no menor es que el equipo no tendría que mudar su localía en esta primera instancia, aunque sí lo haría el año que viene, cuando se concluya con el Master Plan.

Vale aclarar que en los próximos días se instalará el vidriado y una pantalla led de 30 metros en la puerta principal (Brandsen 805), detalles finales de labores que comenzaron a principios de diciembre de 2025, así como también la ampliación de lugares en el sector de estacionamiento, pavimentación e iluminación.
Todas estas modificaciones se respetarán, pero se llevarían a cabo después de la construcción de la cuarta bandeja, obra que en teoría finalizaría este año. Respecto a los sectores preferenciales que fueron inaugurados durante la presidencia de Mauricio Macri hace ya más de dos décadas, ese espacio será destinado para dos sectores de plateas de menor tamaño que las actuales más la edificación de nuevos palcos en ese lugar, los cuales pasarán de 86 a 240 en total, con una altura que estaría a la par de la cuarta bandeja.
Aunque el inicio de las tareas está sujeto a la aprobación de organismos como la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) para intervenir en zonas ferroviarias, el club estima que los trabajos podrían comenzar durante el receso de invierno de 2026. El plan ideal de la dirigencia xeneize es que la tercera bandeja, en su totalidad, sea sector popular, debido a que Boca ganaría los cupos mínimos requeridos por FIFA por cantidad de butacas con las dos plateas restantes, la cuarta bandeja y el sector de palcos.

En definitiva, con la construcción de la cuarta bandeja, la modificación de los sectores populares, la edificación de dos nuevas plateas sobre calle Iberlucea y los nuevos palcos, el nuevo aforo de la Bombonera rondaría en el futuro los 80,000 espectadores, incluyendo un techo y una pantalla 360°. Para Riquelme es, sin lugar a dudas, una carta importante pensando en las elecciones de fines de 2027.










