La expresidenta y actual líder de la oposición, Cristina Fernández de Kirchner, volvió a cargar con fuerza contra el gobierno de Javier Milei a raíz del escándalo que involucra supuestos pedidos de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Desde su prisión domiciliaria, publicó un mensaje contundente —titulado “Che Milei… ¿Te acordás de la ‘doctrina Vialidad’?”— donde denunció que se está encubriendo corrupción en la gestión actual. Este mensaje se publicó poco después de que salieran a la luz audios atribuidos al ex titular de ANDIS, Diego Spagnuolo, en los que se alude a posibles solicitudes de coimas relacionadas con la gestión de esa cartera. Cristina apuntó directamente al entorno del mandatario, mencionando a su hermana, Karina Milei, y al subsecretario Eduardo “Lule” Menem, como figuras vinculadas al caso.
En su mensaje en X (antes Twitter), definió de forma sarcástica que el escándalo y su propia situación judicial (condenada en la causa Vialidad) forman parte de una estrategia política para proscribirla e impedir su reelección legislativa. De hecho, insinuó que su condena y arresto domiciliario fueron exagerados bajo el argumento de que una presidenta “no podía no saber lo que pasaba en cada obra pública realizada en Santa Cruz y en todo el territorio nacional”.
Además, en un mensaje extenso, cuestionó fuertemente al gobierno por la filtración de esos audios, criticando no solo a los funcionarios involucrados, sino también, en un tono centralizador, a toda la administración libertaria. Dejó claro que, en su visión, existe un entramado que va más allá de los hechos concretos, con implicaciones políticas previsibles.
En las últimas horas, la justicia federal avanzó con 15 allanamientos vinculados a la causa. Entre los lugares investigados se encuentran las instalaciones de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), una reconocida droguería y diversos domicilios particulares, lo que refleja la magnitud y la seriedad del caso.
En el plano político, la denuncia abrió un nuevo frente de conflicto entre el gobierno y el kirchnerismo. Cristina Kirchner se posiciona no solo como una dirigente que se considera judicialmente perseguida, sino también como una voz crítica que busca exponer lo que define como una maniobra elitista y autoritaria por parte de la actual gestión.
De aquí en adelante, el desarrollo de la causa dependerá tanto de la evolución judicial como de las reacciones políticas. Se esperan pronunciamientos de Javier Milei o de su entorno, mientras que la mención directa de su hermana, Karina Milei, y del subsecretario Eduardo “Lule” Menem, podría dar lugar a nuevas réplicas públicas y abrir distintas líneas de investigación.









