Cazadores furtivos han asesinado a dos jirafas blancas extremadamente raras en Kenia, dejando al mundo con solo una.
El aspecto blanco de la jirafa es causado por el leucismo, una condición genética en la que las células de la piel carecen de color
Después de la trágica pérdida de otras dos jirafas blancas, una madre y su cría, víctimas de cazadores furtivos, la jirafa que queda lleva ahora un aliado en su defensa: un localizador GPS. Adjunto a su cifrado, este dispositivo envía su ubicación cada hora, manteniendo a los guardabosques alerta y listos para protegerlo.










