Por Dra. Claudia Amburgo*
En esta época tan particular que estamos atravesando , como nos damos cuenta que le pasa a nuestros hijos con tantos días de aislamiento? Qué indicadores o cambios afectivos registrar?
Tener en cuenta que muchos síntomas venían de antes de la cuarentena y no se visibilizaban por el ritmo exigente de vida que en general llevan los padres . Ahora al estar todos juntos y compartir los espacios , las comidas y las tareas de la casa hay mas posibilidades de “ver, descubrir “lo que antes se podía ocultar, tapar o disimular.
La depresión en los niños no siempre se manifiesta abiertamente, muchas veces aparece negada por los adultos. Éstos prefieren mantener el mito de la “infancia feliz” antes que verse cuestionados en su narcisismo ese lugar de padres “maravillosos” . De ahí que sean mucho más toleradas las manifestaciones agresivas que la depresión infantil .
Rara vez somos consultados por niños francamente deprimidos y sí son frecuentes las consultas por niños agresivos, o por transtornos de aprendizaje, o dificultades en el desarrollo social. ¿Por qué resulta tan molesta la tristeza del niño? ¿Por qué se intenta hacerla desaparecer?
El ñiño tiene derecho a sentirse triste·, la depresión es mas abarcativa y su sintomatología dependerá de la edad y del ambiente familiar donde convive cada ñiño. Los lactantes y niños pequeños pueden manifestar la depresión por síntomas la mayoria de las veces psicosomáticos; en los escolares los síntomas que aparecen son mas de la esfera cognitiva con sentimientos de inferioridad. La inhibición psicomotriz suele hacerse visible por la mañana en la dificultad para despertar y en el desinterés por los juegos, el aprendizaje y el trabajo escolar.
Todo esfuerzo intelectual les suele resultar dificultoso y frecuentemente aparece elaburrimiento como telón de fondo. Existe algunas veces un aspecto paradojal que suele adoptar la depresión en los niños: excitación en lugar de tristeza, hiperactividad en lugar de inhibición, omnipotencia en lugar de autodesvalorización.
Son muy importantes las demostraciones afectivas , el tiempo de dialogo y juego que le brindemos a cada hijo. Los niños mejoran su autoestima cuando sienten que son tenidos en cuenta por los padres ,que estos pueden postergar deseos propios para dedicarles tiempo a ellos.
Esta época de aislamiento nos sirve para aprovechar e intentar cambiar viejas costumbres egoístas e integrarse y conocerse mejor entre los miembros de una familia, capaz que cuando todo esto pase nos queden nuevos hábitos de comunicación afectiva, que podrían ayudar a disminuir la soledad y tristeza en la infancia.
*Dra Claudia Amburgo de Rabinovich: Médica Psicoanalista Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), ex Secretaria del Dpto. de Ninos y Adolescentes de la APA. Supervisora clinica en distintos Hospitales de la C.A.B.A. Profesora Adjunta de Postgrado en UCES.









