La Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó inicialmente una propuesta de ley sobre salud mental perinatal, una medida diseñada para dar entidad y soporte a los retos psicológicos que enfrentan las mujeres durante la gestación, el alumbramiento y la etapa posterior al parto.
La diputada provincial Ximena García manifestó su satisfacción por este logro y resaltó su trascendencia en el panorama del país. “Logramos dar un paso importante, sin precedentes en la Argentina”, aseguró la legisladora, quien además puso de relieve que la normativa fue avalada por la totalidad de las fuerzas políticas, evidenciando un firme acuerdo común sobre esta problemática.
García detalló que la ley se centra en un ciclo vital crítico que se extiende desde el inicio del embarazo hasta que los niños cumplen dos años, fase que resulta esencial para el equilibrio afectivo tanto de las madres como de sus hijos. “Es nada más y nada menos que la salud mental de las madres durante el embarazo, el parto y el puerperio”, puntualizó, remarcando que en estos meses se cimentan los lazos y el bienestar emocional que repercuten en todo el núcleo familiar.
El propósito es terminar con el tabú de estos trastornos, dado que muchas mujeres lidian con ellos sin el soporte necesario. “Muchas veces se viven en silencio, en soledad y con miedo al juicio externo”, sostuvo la diputada, quien advirtió que actualmente el sistema prioriza los chequeos físicos por encima de la salud mental.
La intención principal de la medida es priorizar la prevención para impedir que las crisis emocionales se conviertan en patologías severas, tales como la depresión posparto. “Queremos trabajar en la etapa preventiva, visibilizando y hablando del tema”, confirmó García, explicando que la carencia de una intervención precoz suele agravar los cuadros clínicos.
Para fundamentar la urgencia de la ley, citó estadísticas globales de organismos internacionales que indican que la problemática es masiva: “Una de cada cinco mujeres atraviesa un problema de salud mental durante el embarazo o el posparto”. Esta cifra obliga a crear mecanismos de diagnóstico y asistencia profesional, entendiendo que el beneficio es colectivo. “La salud mental de la madre es fundamental para la salud mental de sus hijos y de la sociedad”, sentenció.
Respecto a su implementación, este proyecto de Salud Mental Perinatal busca instaurar una política de Estado dedicada a la protección integral de la salud de la madre, el niño y su comunidad. Se basa en una perspectiva moderna que cuida el estado psicológico y el vínculo afectivo durante los primeros dos años de vida, una fase de alta sensibilidad pero esencial para el crecimiento mental saludable. La meta es sacar de la invisibilidad una cuestión que suele ser ignorada, facilitando espacios de ayuda accesibles.
Finalmente, el plan contempla estrategias interdisciplinarias para evitar que la falta de atención derive en trastornos de ansiedad o aislamiento en las madres, problemas de apego en los menores y el deterioro de la convivencia familiar.









