El pasado fin de semana y producto de una reunión propiciada entre representantes del municipio y un grupo de adolescentes, se definió que los jóvenes podrán ocupar la plaza Presidente Raúl R. Alfonsín, en Lomas del Sur, para llevar adelante lo que se conoce como “previa” o simplemente pasar la noche allí divirtiéndose.
Hay una realidad ineludible: nuestros hijos se reúnen a la vera de la Ruta 34 en el “playón” o en el “óvalo” al costado de la Ruta 280S donde escuchan música a todo volumen y toman alcohol. Han definido por ellos mismos reunirse en esos espacios, donde hasta el momento nadie los sacó. Esos lugares son un riesgo latente y de eso no caben dudas, también es cierto que los vecinos de Lomas del Sur tienen derecho a reclamar tranquilidad en sus noches de fines de semana.
La complejidad del debate ha llevado a superar el centenar de comentarios en la publicación de nuestra fanpage, en la cual los vecinos de Lomas del Sur hicieron saber su descontento con lo que habían pautado los jóvenes y el municipio.
Leyendo todos y cada uno delos comentarios, uno va teniendo sentimientos encontrados, todos y cada uno tiene su razón, su cuota de verdad, sus argumentos válidos para hacer prevalecer su opinión. Nos cuesta muchísimo ponernos de acuerdo en cuestiones infinitamente más sencillas, por lo tanto, es de suponer que con algo tan complejo como el divertimento nocturno de nuestros hijos nos será más complejo aún encontrar puntos en común.
Entre todos los comentarios obviamente no faltaron los “trolls” (cuentas falsas) ni tampoco los radicalizados que señalaban todo esto como una operación mediática… ¿quieren que les cuente lo que es una operación mediática? No vale la pena, sigamos con lo importante que es la noche y como la transcurren nuestros adolescentes.
En principio y desde mi punto de vista, sería interesante reunir a todos los actores involucrados en la cuestión, ya que los vecinos justamente estuvieron fuera de la mesa de decisiones y se desayunaron con el encuentro ya organizado.
Será difícil institucionalizar la rebeldía adolescente, que justamente lo que desean es estar bien lejos de las directrices de adultos, el municipio ha habilitado un espacio de diálogo y eso ya es positivo. A la vez también es cierto, que se “compró un problema” que no es ciento por ciento propio, los padres debemos poner lo que hay que poner: límites, reglas y cuestiones que si no comienzan por casa, estaremos en problemas.
Imagino sin saberlo, que a futuro existirán nuevos encuentros en los cuales estarán presentes más actores involucrados. Los adolescentes necesitan un lugar para reunirse, será deber de todos encontrarlo y que no arriesguen más de la cuenta al costado de alguna ruta.
El debate está abierto. Bienvenida la diversidad de opiniones.









