La rumana de 14 años voló hacia la historia en las barras asimétricas de los JJOO de Montreal 1976. Fue una ejecución impecable, combinando su gracia corporal con una técnica nunca vista.
Fueron 20 segundos de una rutina que se sigue recordando y admirando después de 45 años. La deportista ganó cinco medallas en ese certamen y otras cuatro en Moscú ’80.








