BRAHIM DÍAZ es de los suplentes con más rodaje en la Casa Blanca. Es un volante talentoso, con buena pegada. Suele jugar por las bandas, con explosión y gran uno contra uno.
Este domingo tuvo en el pie derecho el sueño de toda una nación. Le pesó.
El seleccionado de su país quería ganar la COPA ÁFRICA después de cincuenta años. El cotejo vs. Senegal estaba 0 a 0 y se venía la prórroga. Y claro, la tensión era enorme.
Pero luego de un córner el propio Díaz fue tomado dentro del área y Atcho no dudó. Marcó penal para que Marruecos acaricie la gloria. El DT senegalés mandó a sus jugadores al vestuario.
"Los Leones de la Teranga" se creían despojados de la chance de campeonar. Escándalo ante los ojos del presidente de la FIFA. Uno más en estas épocas de sospechas permanentes.
Luego de varios minutos, los senegaleses regresaron al campo encabezados por Sadio Mané -N° 10-. ¿Y entoces? Había que patear el penal más trascendente de la historia marroquí.
Sólo doce pasos separaban a un país de volver a conquistar un continente.
¿Pero que hizo BRAHIM DÍAZ? Lo absurdo: le entregó el balón al arquero. ¡Senegal en la prórroga marcó un golazo y se consagró campeón! Marruecos, ante su gente, estrelló el sueño.









