Los reclamos de los vecinos son genuinos y constantes. La promesa de una nuevo puente quedó justamente en eso, una promesa. De derrumbó el anterior y nunca se construyó el nuevo.
Provincia apuntó que la obra se interrumpió por problemas económicos de la empresa que había ganando la licitación. Se tuvo que volver a abrir el proceso y hubo solamente un oferente.
¿Cuál es el problema ahora? Que para desarrollar las tareas, esta empresa habría presentando un presupuesto muy superior (50 por ciento) al establecido por el gobierno provincial.
Mientras tanto, los vecinos de B° SanCor siguen a la espera de lo a esta altura se parece más a un milagro que a la realización de una obra pública.









