Mientras disfruta de unos días de descanso en Mar del Plata y en un contexto marcado por el avance de la investigación sobre una presunta trama de corrupción en la AFA y sus principales dirigentes, Claudio “Chiqui” Tapia buscó despegarse del escándalo que sacude al fútbol argentino y sostuvo que se trata de una construcción mediática.
“Son dos realidades distintas, la de los medios y la de la gente”, afirmó desde uno de los balnearios de Punta Mogotes.
El presidente de la AFA minimizó el impacto de las denuncias y remarcó: “No le doy bola a lo otro, es lo mediático”, en momentos en que la causa por supuestas irregularidades financieras continúa ampliando su alcance sobre distintos dirigentes.
Consultado sobre cómo atraviesa este escenario de cuestionamientos, Tapia aseguró estar “tranquilo”. “No estoy imputado”, sostuvo, y agregó que “con lo otro no pasa nada”, en referencia a la investigación que lo ubica en el centro de la escena junto al tesorero Pablo Toviggino y Javier Faroni, por presunto desvío de fondos y pagos sin justificar.
No obstante, más allá de sus declaraciones, Tapia sí figura como imputado en una causa que se tramita en el fuero penal económico, iniciada a partir de una denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). En ese expediente, el fiscal Claudio Roberto Navas Rial imputó a Tapia, a Toviggino y al resto de la cúpula de la AFA por la presunta retención indebida de tributos por un monto cercano a los $19.000 millones.
Alejado de ese frente judicial, Tapia optó por resaltar el respaldo popular que, según afirma, mantiene tras la consagración de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022. “Esta es la verdad”, señaló, destacando que recibe pedidos constantes de fotos y autógrafos. Incluso llegó a bromear: “Me duelen las piernas de pararme y sentarme por las fotos, tengo las rodillas a la miseria”.
Al esquivar nuevamente las acusaciones que lo señalan como presunto jefe de una estructura dedicada a desviar recursos de la entidad, el titular de la AFA expresó: “Lo único que me preocupaba siempre era la familia, pero los pibes ya están grandes”.
La investigación sobre la corrupción en la AFA
Más allá del clima distendido que muestra Tapia en la costa atlántica, la Justicia continúa avanzando con medidas para esclarecer el destino de los ingresos que percibió la AFA, especialmente tras la obtención del Mundial de Qatar, y el presunto desvío de fondos hacia una empresa vinculada a Faroni.
En los próximos días se definirá qué juzgado continuará con la investigación por la compra de una mansión en Pilar que se le atribuye al tesorero Pablo Toviggino. La resolución quedará en manos de la Cámara Federal de San Martín, que deberá dirimir la disputa entre el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky, quien actualmente tiene la causa, y el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, que reclama su competencia.
El expediente indaga un presunto lavado de dinero relacionado con la adquisición de una propiedad de 105 mil metros cuadrados, que cuenta con helipuerto, haras, un galpón con 54 vehículos de lujo y de colección, piscina y cancha de paddle. El inmueble fue comprado en mayo de 2024 por 1.800.000 dólares, aunque peritos oficiales lo valuaron en 17 millones de dólares, a nombre de la firma “Real Central S.R.L.”, registrada a nombre de Luciano Pantano y de su madre jubilada, Ana Lucía Conte.
A este cuadro se suma el reclamo de la Inspección General de Justicia (IGJ), que exige explicaciones en el corto plazo por presuntas inconsistencias en la presentación de balances de la AFA, por un monto superior a los 450 millones de dólares.









