Hace solamente seis meses ganaba las elecciones, y sacaba al moyanismo del club con el respaldo de poco más del setenta por ciento de los votantes. La apuesta por su gestión fue mayúscula.
Pero el caos en el rojo es tan grande que no soportó más de medio año.
"Es evidente que no se han encontrado las herramientas para ayudar a Independiente. Razón por la cual presento mi renuncia al cargo de Presidente del club", redactó Doman.
Le agradeció a los socios, y luego comentó: "La magnitud de la crisis era más grande de lo previsto y por sobre todas las cosas los ingresos económicos mucho menor a lo que se presumía".
Y cerró: "Los ingresos del marketing son ínfimos a la hora de compararlos con el pasivo".









