Luis Brandoni murió a los 86 años tras varios días de internación luego de sufrir una caída en su casa. La triste noticia fue confirmada por su amigo Carlos Rottemberg.
“Se va el último primer actor de una generación inolvidable. Impulsor del teatro nacional, desde esta Casa Teatral seguiremos aplaudiendo su compromiso permanente, que excedió el ámbito del escenario. Hoy es un día muy triste para nuestra cultura”, escribieron después de la medianoche del domingo en la cuenta oficial de X del Multiteatro, propiedad del productor teatral.
Las causas del fallecimiento
El actor permanecía internado desde el 11 de abril, en el Sanatorio Güemes, (Buenos Aires), tras sufrir un accidente doméstico.
El fallecimiento se produjo luego de casi diez días de internación y un progresivo deterioro de su estado de salud. La causa fue un hematoma subdural, una acumulación de sangre entre el cerebro y su cubierta externa, consecuencia del golpe que sufrió al caerse en su casa.
Según contó Rottemberg, “hasta el miércoles respondía a algunos estímulos”, aunque luego advirtió que la situación se complicó rápidamente. “La cosa se fue complicando” y, en las últimas 48 horas, el cuadro ya era “lamentablemente previsible”, en palabras del productor, quien confirmó que la evolución dejó de responder a los tratamientos.
Su memorable trayectoria
Conocido en el ambiente artístico como “Beto”, Adalberto Luis Brandoni nació el 18 de abril de 1940 en Dock Sud, provincia de Buenos Aires, y construyó desde la década del sesenta una trayectoria extensa y sólida en la escena argentina.
A lo largo de los años, se distinguió por su versatilidad interpretativa, su compromiso con cada proyecto y una presencia constante en algunos de los escenarios más importantes del país.
En el ámbito teatral, formó parte de títulos emblemáticos como La fiaca, El saludador, Convivencia, Parque Lezama y Extraña pareja, esta última junto a Guillermo Francella, con quien consolidó una dupla muy celebrada por el público. Su trabajo sobre las tablas recibió numerosos reconocimientos y lo posicionó como uno de los actores más respetados de su generación.

Su carrera fue distinguida con premios de gran relevancia, entre ellos el Konex de Platino en dos oportunidades, por sus trabajos en comedia y drama; galardones de la Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE); el Cóndor de Plata a la Trayectoria y el Premio Podestá, otorgado por la Asociación Argentina de Actores. En 2015, además, la Legislatura porteña lo declaró Ciudadano Ilustre.
En cine, participó en producciones que con el tiempo se volvieron referencias del audiovisual argentino, como Juan que reía (1976), Esperando la carroza (1985), Made in Argentina (1987), Un lugar en el mundo y Cien veces no debo (1990). Años más tarde, regresó a la pantalla grande con títulos como Mi obra maestra (2018) y Convivencia (2022), luego de un período de menor actividad cinematográfica.

En televisión también dejó una huella significativa al integrar ciclos de gran repercusión como Mi cuñado, Los días y las noches de Nina, El hombre que amo, En terapia y la serie Nada, donde compartió elenco con Robert De Niro. En cada uno de estos trabajos se destacó por su naturalidad y su oficio.

Más allá de su carrera artística, Brandoni tuvo un rol activo en la vida política argentina. Se desempeñó como diputado nacional por la Unión Cívica Radical entre 1997 y 2001 y ocupó la vicepresidencia de la Asociación Argentina de Actores, desde donde impulsó iniciativas en favor del sector cultural. También participó en espacios internacionales vinculados a la cultura y los derechos humanos.
A lo largo de su vida pública sostuvo una postura firme en relación con los valores democráticos, lo que lo convirtió en una figura con peso propio dentro del debate social y político, además de su reconocimiento como artista.









