Aconteció en el mediodía de ayer, en la intersección de Estanislao López y Rotania. Un matrimonio vio alterado su día cuando llevaba a sus nietos a la escuela.
Un vecino tomó el teléfono y los llamó para informarles que la alarma de su casa había empezado a sonar. Por ende, los propietarios regresaron rápidamente a la vivienda.
Allí se encontraron con una puerta forzada.
Los cacos quisieron ingresar por el patio del inmueble, pero fueron ahuyentados por el sistema de seguridad. Escaparon rápidamente sin poder concretar el robo.
Tras una larga espera los dueños no pudieron asentar la denuncia en la Comisaría Tercera.









