Generación XXI
Lunes a Viernes de 15 a 17 con Danio Santerre
Escuchá la radio en vivo aquí
Judiciales

José Darío Cornejo declaró en la causa que mantiene presos a 8 policías por el delito de torturas

Hoy por la mañana en la Sala Nº 2 de la Oficina de Gestión Judicial que funciona en la plata baja de los Tribunales rafaelinos se desarrolló una segunda audiencia denominada anticipo jurisdiccional de prueba. La misma tiene carácter excepcional y fue solicitada por las fiscales que investigan la causa de supuestas torturas sucedidas en la Comisaría Nro 3 de Sunchales.

La responsable de llevar adelante las pericias psiquiátricas, también perteneciente al Ministerio Público de la Acusación consideró que el daño psicológico postraumático que hoy sufren los hermanos Juan D. Flamenco y José D. Cornejo sería motivo suficiente para evitar que enfrenten en una misma sala de juicio a sus supuestos torturadores: los 8 policías detenidos. Dando sustento a lo solicitado por las fiscales Gabriela Lema y Lorena Korakis, en sintonía con lo antedicho, la Jueza María Cristina Fortunato hizo lugar al pedido de las fiscales, es así que los dos testigos claves y supuestas víctimas en esta causa, declararon en dichas instancias previas al juicio.

Si bien los abogadores defensores plantearon revocatorias y apelaciones en conjunto, la jueza mantuvo lo resuelto en el decreto. Dos de los defensores apelaron y fueron en queja al tribunal superior, no obteniendo respuesta positiva por parte de los estamentos superiores y debieron asistir ayer y hoy en desacuerdo manifiesto.

Es así que hoy a partir de las nueve de la mañana y con la presencia de representantes del Ministerio Público Fiscal: la fiscal Gabriela Lema y Lorena Korakis quienes además estuvieron acompañadas por su par Martín Castellano, los defensores de los efectivos policiales imputados: los doctores Alejandro Leguizamón representando a sus defendidos Luciano G. (jefe de la dependencia acusado de Encubrimiento agravado) y Mauricio O.; Aníbal Caula que defiende a Carlos M., Juan C., Silvana S., María A., y Brian G.; y Raúl Domenella y pablo Mosconi, en representación del subjefe de la Comisaría N° 3, Federico M., todos ellos acusados del delito de Torturas en calidad de coautores; se desarrolló la segunda audiencia. Los agentes privados de su libertad debieron escuchar lo que sucedía y se decía desde un pasillo contiguo a la Sala Nº 2, otra de las desprolijidades que claramente el poder judicial deberá resolver a futuro.

Juro por Dios

En el inicio de la audiencia la Jueza Fortunatto pidió que se identificaran los allí presentes y explicó con lujo de detalles a Cornejo, quien llegó a los tribunales desde Sunchales llevado por tres agentes de Gendarmería en una camioneta perteneciente a dicha fuerza, de que se trataría lo que iba a suceder y por qué estaba ahí.

Le pide que jure que iba a decir solamente la verdad, entonces José Dario Cornejo de profesión herrero y plomero según lo manifestado frente a la justicia, juró por Dios que todos sus dichos responderían a lo que pudiera recordar de aquella noche que cambiaría el curso normal de los hechos en la vida de las supuestas víctimas y supuestos victimarios.

La fiscal Lorena Korakis, fue quien rompió el silencio para solicitarle que relate lo sucedido aquella noche. “Me llevaron esposado junto a mi hermano, creo que eran los del GAT, estaban camuflados con pasamontañas, nos cargaron en la chata como perros y nos comenzaron a tirar las cosas que sacaban de casa encima” así comenzó el relato de Cornejo que se extendería por lo menos unos sesenta minutos mientras las fiscales preguntaban.

Fue consultado también acerca de cómo se desarrollaron los hechos desde su llegada a la Comisaría Nro 3 de Sunchales, entonces habló varias veces de un “petizito con un tatuaje” y del otro “medio chino”, quienes los golpeaban al grito de “negros, ustedes no deberían estar acá, tienen que estar presos”.

También estuvo presente en su relato la presencia de un “flaquito” que todo el tiempo preguntaba por una moto robada. La moto en cuestión es una Honda Wave de color negro que según los dichos del mismo Cornejo es de legítima propiedad de su hermano Flamenco, “es en la que a veces damos vueltas” agregó.

Luego el relato comenzó poco a poco a tornarse repetitivo ante las preguntas que siempre rondaron en un mismo sentido: lo sucedido ya dentro de la Comisaría Nro 3, el oficial “flaquito más alto que yo” según su descripción era el más interesado en la moto y seguía preguntando por ella mientras les pegaban a los dos por igual.

Los dos estaban esposados con las manos atrás, hasta que en un momento una oficial “rellenita” se le acerca y le dice “otra vez acá”, la oficial llevaba en su mano una bolsa que luego sería la supuestamente utilizada para asfixiar a Flamento. Cuando Cornejo dice ver que le colocaban la bolsa a su hermano es que se exalta y pide que “dejen de pavear” en eso es que lo golpean de tal forma en su estómago que hacen que se ponga de rodillas cerca de la ventana que luego atravesaría cuando acto seguido le aciertan un golpe en la nuca.

Inconsistencias y omisiones

La audiencia estuvo claramente dividida en dos segmentos, la primera hora donde las fiscales preguntaron, luego la defensa pidió un cuarto intermedio para entrevistarse con sus defendidos y luego se inició una segunda instancia donde los cuatro abogados presentes formularon sus inquietudes.

Los defensores hicieron un fuerte hincapié en lo que ellos consideraron como inconsistencias y contradicciones en las diferentes declaraciones que hizo José D. Cornejo, dos de ellas mientras aún estaba hospitalizado en el hospital Jaime Ferré de Rafaela. “No recuerdo como relaté los hechos por que estaba todos el tiempo medicado, me dormía y me despertaba a cada rato, fueron dos veces a entrevistarme” explicó la víctima cuando le consultaban por sus dichos.

Es por eso que la defensa en dos oportunidades le acercó transcripciones de sus declaraciones previas para que él mismo pudiera leerlas y refrescar su memoria. Según sus propios dichos en algún momento escuchó lo que le hacían a su hermano y otra vez lo vio, entonces los defensores preguntaron: ¿vio o escuchó? Ya que hasta el más mínimo detalle en este tipo de situaciones pude dejar de serlo de momento a otro.

Omisiones: tanto Cornejo como Flamenco incurrieron en omisiones respecto a sus declaraciones anteriores. Sobre el final de la audiencia la fiscalía intentó incorporar una pregunta vinculada a la presencia de otros detenidos, pero fue desestimada por la Jueza Fortunatto a pedido de la defensa ya que no guardaba relación con la primera instancia de preguntas.

El espacio donde se habrían desarrollado las acciones dentro de la Comisaría Nro 3 de Sunchales fue seguramente otro de los puntos contradictorios según las diferentes declaraciones de los testigos. En un primer momento se habló de que Flamenco había sido llevado a otra habitación, donde le habrían practicado la tortura de “submarino seco” pero Cornejo todo el tiempo situó a los dos en una misma sala. “Estábamos a unos pasos de distancia, siempre en el mismo lugar”.

Ya sobre el final de la audiencia los defensores insistieron bastante con detalles previos a la detención, sin obtener respuesta positiva o consistente, ya que Cornejo todo el tiempo manifestó haber olvidado muchas cosas, además de su desmayo en el momento de la detención debido a los golpes propinados por la fuerza de seguridad.

Frente al silencio, Fortunatto miró a la partes y viendo que no había más preguntas dio por finalizada la audiencia.

Sin dudas que hay mucho camino por recorrer aun.

Comentarios

Te estamos leyendo!
💬 ¿Necesitas ayuda?
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?
Powered by