La histórica cooperativa láctea SanCor atraviesa una instancia decisiva de su proceso de quiebra. La Justicia santafesina formalizó la venta de sus activos y fijó una base de US$ 52,1 millones para la licitación que incluirá seis plantas industriales ubicadas en Santa Fe y Córdoba, además del paquete de marcas y activos intangibles de la empresa nacida en Sunchales hace más de 85 años.
La resolución fue firmada por el juez Marcelo Gelcich, titular del Juzgado Civil y Comercial de la 4ª Nominación de Rafaela, quien tiene a su cargo el proceso concursal de la cooperativa declarada en quiebra el pasado mes de abril.
La planta de Sunchales, afectada por el incendio
Entre los activos que saldrán a licitación se encuentra la planta industrial de Sunchales, uno de los establecimientos emblemáticos de la empresa y símbolo del desarrollo económico de la ciudad.
La unidad fue valuada en US$ 2,4 millones y se convirtió en la de menor tasación dentro del conjunto de plantas que serán ofrecidas. El monto representa una reducción del 20% respecto de la valoración original de US$ 3 millones, como consecuencia directa del incendio registrado el pasado 7 de junio.

En ese establecimiento se elaboraban productos de alto valor agregado como leche UAT (larga vida), leche en polvo y dulce de leche. Tras el siniestro, peritos y especialistas evaluaron el nivel de afectación de las instalaciones y la capacidad operativa remanente, lo que derivó en la revisión de su valor de mercado.
Cómo se distribuirán los activos
La tasación judicial estableció un valor total de US$ 27,4 millones para las seis plantas industriales y US$ 24,7 millones para las marcas y demás activos intangibles.
Las valuaciones quedaron distribuidas de la siguiente manera:
- Devoto (Córdoba): US$ 7 millones.
- Gálvez (Santa Fe): US$ 5,5 millones.
- La Carlota (Córdoba): US$ 5 millones.
- Balnearia (Córdoba): US$ 5 millones.
- San Guillermo (Santa Fe): US$ 2,5 millones.
- Sunchales (Santa Fe): US$ 2,4 millones.
La planta de Devoto es actualmente la de mayor valoración debido a su especialización en leche en polvo, crema y manteca, mientras que la de Gálvez concentra tareas de fraccionamiento y empaque de productos lácteos.

Licitación abierta y diferentes alternativas de compra
La venta se realizará mediante una licitación pública organizada en siete lotes: seis correspondientes a las unidades productivas y uno integrado exclusivamente por las marcas.
Los interesados podrán presentar ofertas por establecimientos individuales, por combinaciones de plantas o por el conjunto completo de activos.
Para participar deberán adquirir un pliego cuyo valor fue fijado en US$ 10.000 y constituir una garantía equivalente al 10% de la oferta presentada.
Además, tendrán acceso a un "data room" con información técnica, contable y registral de la empresa, así como la posibilidad de realizar visitas a las plantas antes de presentar sus propuestas.
La marca SanCor vale casi tanto como todas las plantas juntas
Uno de los datos más llamativos del proceso es el peso económico de la marca SanCor.
La Justicia tasó el conjunto de marcas y activos intangibles en US$ 24,7 millones, prácticamente el mismo valor que el total de las seis plantas industriales.
De esa cifra, US$ 18,7 millones corresponden exclusivamente a la marca SanCor, mientras que los US$ 6 millones restantes se distribuyen entre marcas históricas como Mendicrim, Quesabores, Tolem, San Regim, Santa Brígida y Chelita.
La valuación fue realizada mediante el método internacional conocido como "Relief from Royalty" (Alivio de Regalías), utilizado para estimar cuánto podría generar una marca mediante licencias comerciales.

El empleo, un factor clave para la adjudicación
La resolución judicial establece que la oferta económica no será el único criterio para definir al adjudicatario.
El magistrado determinó que también tendrán un peso importante los antecedentes empresariales de los oferentes, la continuidad de la actividad productiva y la cantidad de puestos de trabajo que cada proyecto contemple preservar.
Este punto resulta especialmente relevante para Sunchales, donde la situación de SanCor continúa siendo observada con preocupación por trabajadores, ex empleados, proveedores y sectores vinculados a la actividad láctea.
Si bien quienes adquieran los activos no asumirán las deudas laborales generadas antes de la quiebra, la preservación del empleo será uno de los elementos considerados durante la evaluación de las propuestas.
Empresas interesadas y expectativa en la región
Antes de la apertura formal del proceso, el juez Gelcich encabezó en Sunchales una reunión informativa destinada a potenciales inversores.
Participaron representantes de firmas como Savencia, Adecoagro, Punta del Agua, Elcor y La Tarantela, además de otros grupos empresarios que comenzaron a analizar distintas alternativas de inversión.
Según trascendió, algunas compañías estudian la adquisición de plantas específicas, mientras que otras evalúan propuestas más amplias que incluyan marcas y diferentes activos de la cooperativa.
Una definición que puede marcar el futuro de Sunchales
La apertura de esta licitación representa uno de los capítulos más trascendentes en la historia reciente de SanCor. Más allá de los números, el proceso genera una enorme expectativa en Sunchales, ciudad donde nació la cooperativa en 1938 y desde donde construyó una de las marcas más importantes de la industria láctea argentina.
El resultado de la licitación no sólo definirá el destino de los activos de la empresa, sino también las posibilidades de recuperar actividad industrial, atraer inversiones y preservar puestos de trabajo en una comunidad cuya identidad productiva estuvo históricamente ligada al desarrollo de SanCor.









