Durante una entrevista en el programa Noticiero Central, el contador Alfredo Trionfini, coordinador de la Comisión de Lechería de CARSFE, expuso la compleja situación que atraviesa el sector tambero y planteó la necesidad de avanzar en una reforma impositiva profunda para recuperar competitividad.
Trionfini explicó que, junto a Meprozafé, elaboraron un informe de cierre de año que refleja un fuerte desfasaje económico para los productores. Según detalló, el precio de la leche aumentó apenas un 8%, mientras que el dólar subió un 40% y la inflación alcanzó el 31,5%. “Todos nuestros insumos están dolarizados o ajustados por IPC, por lo que claramente nos quedamos muy atrás”, señaló.
En ese contexto, advirtió que el buen desempeño del mercado internacional no se traduce en mejores ingresos para los productores. “Hoy la leche en polvo está a 3.600 dólares la tonelada en el mundo. Eso implicaría que el litro de leche en el mercado interno debería valer alrededor de 36 centavos de dólar, unos 528 pesos, pero seguimos cobrando cerca de 476”, afirmó. Si bien remarcó que el sector busca el consenso y no el conflicto, sostuvo que existe una creciente incertidumbre frente a una industria que, según describió, tiende al achique y no derrama beneficios cuando el negocio mejora.
Ante este panorama, desde CARSFE comenzaron a analizar con mayor profundidad la carga impositiva que soporta la actividad. Trionfini aseguró que los productores están alcanzados por hasta 37 tributos entre impuestos nacionales, provinciales y municipales. “En total, el Estado se queda con cerca del 42% de las ventas. Es como tener un socio que se lleva casi la mitad del negocio”, graficó.
El dirigente explicó que, frente a esa presión fiscal, muchos productores se ven obligados a recurrir a estrategias legales para diferir impuestos o adelantar compras, mientras que otros terminan cayendo en la informalidad. “Eso genera pérdida de trazabilidad, de control y complica enormemente la administración”, advirtió.
Finalmente, Trionfini señaló que el sector ve una oportunidad en el debate actual sobre una reforma impositiva y llamó a los legisladores nacionales y provinciales a acompañar una reducción real de impuestos. “Entendemos que el Estado tiene que recaudar, pero necesitamos que nos pongan en igualdad de condiciones con el mundo. Hay acuerdos internacionales que abren mercados, pero también habilitan la llegada de productores extranjeros. Si no bajan los impuestos en serio, quedamos fuera de competencia”, concluyó.
De cara a este año, el referente de CARSFE sostuvo que las expectativas están puestas en una eventual modernización laboral y en una reforma tributaria que permita aprovechar el “potencial impresionante” que tiene la lechería argentina para crecer.
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