No acabó el segundo año de contrato, pero la Subcomisión de Básquet ya piensa en la renovación. Serían dos o tres temporadas dependiendo además de los deseos u objetivos que tenga el DT. Las razones son obvias. Humildad. Trabajo serio. Optimización de recursos. Desarrollo de juveniles.
Y Saborido fue esa pieza que completó el rompecabezas que recuperó rápidamente al básquet de Libertad. La apuesta fue de Juan Carlos Yost. Él acercó el nombre y sus pares lo avalaron. Saborido llegó en un momento de transición, pero…
Para arrancar, se plantó en el armado del equipo que terminó logrando el ascenso a la LNB. Pidió a "Nico" Copello por sobre Jonathan Machuca, cuando éste era del deseo de uno de los dirigentes.
Privilegió el armado de la plantilla por sobre sus intereses personales. ¿Cómo? Observado de reojo por el hincha, pudo haber blindado sus espaldas contratando a Marcos Saglietti (estaba casi cerrado), pero apareció Zago en el mercado y fue por él a último momento.
Los "Tigres" necesitaban fortalecer la dupla Ruiz-Landoni con un interno de jerarquía, que aportara además en los dos costados del campo, y el chaqueño cumplió. La decisión fue clave.
Nobleza obliga: Saborido contó además con la buena voluntad de Saglietti. El sunchalense, amado por su gente, lo comprendió, y hasta se quedó entrenando con el plantel a la espera de otra oferta. Marcos no hizo ningún escándalo mediático y eso fue saludable.
El club necesitaba algo de paz en un momento social complejo. Los resultados se dieron unos tras otros. El "Cañonero" ganó su grupo en la 1ra fase, se consagró campeón del "Súper 4″ y luego de la Liga Argentina. En 10 meses, de la mano de Saborido, recuperó el lugar que le pertenecía.
¿El récord? Un abrumador 42-17 (71.1% de efectividad). El desafío de regresar a la elite no era fácil. Con un presupuesto austero, el técnico generó la continuidad de Copello, los Alonso y Zago. Quiso a Ruiz y Barovero, pero no hubo chances económicos.
Dio en la tecla con Kelley, un extranjero barato y rendidor. Potenció a un base como Figueredo que había pasado por tres clubes diferentes la temporada anterior y optó por un alero como Cuello (en Ferro era recambio) y por un joven U23 como Caffaro (sin lugar en Boca).
La historia es conocida: "Loku" Cuello (14.8 pts) es el goleador aurinegro y Caffaro fue convocado a la Selección Argentina. Claro, repatrió a Marcos Saglietti, a quien no dudó en darle la capitanía. Los jugadores tienen sus méritos, obviamente, pero la muñeca de Saborido es indiscutible.
Libertad supo ganar con hasta cuatro jugadores menos y el DT aceptó las condiciones sin excusas ni lamentos. El "Tigre" fue cuarto en su regreso al plano continental y cuenta con una marca de 17-16, al cabo de los primeros 33 partidos de la temporada. Sebastián Saborido lleva 92 partidos en la banca aurinegra de los cuales ganó 59 y perdió 33. ¡Tremendo!
Temporada 2017/2018
Liga Argentina – (1ra Fase): 9-5
Liga Argentina – (Torneo Súper 4): 2-0
Liga Argentina – (2da Fase): 19-7
Liga Argentina – (Playoffs): 12-5
Total: 42-17
Temporada 2018/2019 (en vigencia)
Liga Nacional – (Torneo Súper 20): 3-5
Liga Nacional – (Playoffs Torneo Súper 20): 0-2
Liga Sudamericana: 4-2
Liga Nacional – (Fase Regular): 10-7
Total: 17-16
Números totales
Partidos dirigidos: 92
Partidos ganados: 59
Partidos perdidos: 33
Efectividad: 64.1%









