Lionel Messi, estrella del Inter Miami y de la Selección Argentina, fue uno de los espectadores de lujo del Gran Premio de Miami de la Fórmula 1: tuvo un nuevo encuentro con Franco Colapinto, a quien había conocido en la semana, y se sentó en el Mercedes del italiano Andrea Kimi Antonelli, el ganador.
"Hay que traerlo todas las carreras", afirmó el piloto de Alpine en diálogo con ESPN, muy feliz por la visita de su ídolo, a quien pudo ofrendarle un sólido octavo puesto que le permitió cosechar cuatro puntos para el Mundial de Pilotos y poner a su equipo quinto en la tabla de Constructores.

Messi llegó acompañado de su esposa, Antonela Roccuzzo, y de sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro. Fue la máxima figura entre otros próceres del deporte como la leyenda del tenis Rafael Nadal, el golfista Jon Rahm o el ex-NBA Shaquille O’Neal. También dijo presente Juan Martín Del Potro.
En el box de Mercedes, Messi se sacó una foto con Antonelli y se subió al auto del piloto de 19 años que lidera el Campeonato del Mundo, quien conquistó su tercera victoria al hilo este domingo. También compartió unos minutos con su compañero de escudería, el británico George Russell.









