El nadador estadounidense fue "el atleta" de aquellos Juegos Olímpicos. En México 1968 ya había ganado cuatro medallas, pero no conforme con ello generó una hazaña en Munich ’72.
Spitz colgó sobre su pecho siete medallas doradas, récord que 36 años más tarde pudo romper su compatriota Michael Phelps, quien se apoderó ocho oros en Pekín 2008.
Luego de esa enorme demostración de la que fue testigo el mundo entero, el jovencito de 22 años dio un paso al costado. Tomó la decisión de retirarse para trabajar en Bienes Raíces.









