La información que acompaña a los medicamentos en sus envases comenzará a atravesar un cambio en Argentina. Desde el 16 de noviembre, los laboratorios estarán habilitados a reemplazar los prospectos en papel por versiones digitales a las que se podrá acceder mediante un código QR.
La decisión forma parte de una disposición de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y generó cuestionamientos por las posibles dificultades que podría ocasionar entre quienes no utilizan teléfonos inteligentes o tienen problemas para acceder a internet.
La modificación no implica que todos los medicamentos dejen de tener sus prospectos impresos de manera inmediata. Las empresas podrán decidir si mantienen el formato tradicional, adoptan el digital o utilizan ambas alternativas.
Desde el sector farmacéutico y el Ministerio de Salud sostienen que la implementación será gradual, debido a que todavía existe un volumen importante de productos en circulación con información impresa.
El cambio también incorpora a los medicamentos de venta libre, que hasta ahora incluían en sus envases las indicaciones básicas de administración y uso. Con la nueva disposición, los laboratorios podrán trasladar esa información al formato digital, disponible a través de la lectura del código QR.
La medida vuelve a poner en discusión cómo garantizar que todos los pacientes puedan consultar de manera sencilla las indicaciones, las dosis recomendadas, las contraindicaciones y los posibles efectos adversos de los tratamientos que utilizan.
Cómo funcionará el nuevo sistema
La nueva modalidad comenzará a regir el 16 de noviembre y permitirá que los laboratorios elijan el soporte en el que presentan la información de sus productos. El código QR estará incorporado en los envases y permitirá acceder desde un dispositivo móvil a la versión digital del prospecto.
Uno de los argumentos utilizados para respaldar la iniciativa es que la digitalización facilitaría la consulta de información actualizada. A diferencia de los prospectos tradicionales, que suelen tener tipografías pequeñas y textos extensos, los documentos digitales pueden ampliarse desde la pantalla del teléfono y consultarse de manera remota.
Desde las empresas farmacéuticas también señalaron que el sistema permitiría disponer de versiones actualizadas de los documentos informativos, sin depender exclusivamente de los materiales impresos que acompañan cada lote de medicamentos.
Sin embargo, la implementación no será uniforme. Las cámaras empresariales consultadas señalaron que cada laboratorio podrá definir cómo adoptar el sistema. Algunas compañías podrían mantener los prospectos en papel, mientras que otras incorporarían el código QR como complemento o reemplazo.
Transición progresiva y stock disponible
Desde el Ministerio de Salud y la industria aclararon que la transición será progresiva. El stock disponible de medicamentos con prospectos impresos permitirá que durante un tiempo convivan ambas modalidades. Según estimaciones recogidas entre representantes del sector, existen existencias suficientes para varios meses y, en algunos casos, para más de un año.
La discusión también alcanza a los medicamentos de venta libre. Hasta ahora, estos productos podían incluir en sus cajas información básica sobre las dosis y las recomendaciones de utilización. Con la nueva regulación, los laboratorios tendrán la posibilidad de trasladar esos contenidos al soporte digital.
El objetivo planteado por quienes respaldan la medida es modernizar el acceso a la información sanitaria. No obstante, la posibilidad de que una persona necesite un teléfono y conexión a internet para consultar las indicaciones de un medicamento genera interrogantes sobre la accesibilidad del sistema.
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