El presidente Javier Milei inauguró el período 144° de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso en el que destacó el resultado de las últimas elecciones y las recientes votaciones parlamentarias favorables al oficialismo. Durante su exposición, que se extendió por más de una hora y media, cuando estaba prevista en 45 minutos, anunció el envío de cerca de 90 proyectos de reforma, aunque sin detallar su contenido.
A lo largo de la intervención se registraron interrupciones y cruces con legisladores de la oposición, en especial del peronismo. Desde los palcos, militantes acompañaron el discurso con cánticos.
En uno de los pasajes más tensos, el mandatario expresó: "No pueden aplaudir porque se le escapan las manos a los bolsillos ajenos. La Justicia social es un robo, manga de ladrones, delincuentes, por eso su líder está presa y va a seguir presa por la causa cuadernos, por el memorandum con Irán, por lo que hizo con vialidad porque fueron los más chorros de la historia". En ese momento, parte del público coreó la palabra “tobillera”.
Más adelante agregó: "Cucas, me encanta domarlos, hacerlos llorar y a la gran mayoría les encanta verlos llorar". También dirigió expresiones hacia dirigentes opositores: se refirió a Juan Grabois como “oligarca disfrazado de pordiosero”, a Myriam Bregman como “chilindrina troska” y acusó al gobernador Ricardo Quintela de “sedición” por declaraciones críticas hacia el Gobierno. “Hicieron todo lo posible para derrocar a este gobierno y les salió mal”, sostuvo, al tiempo que mencionó indicadores económicos previos a las elecciones legislativas y agradeció el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump: “Tuvimos un aliado clave. Por primera vez en la historia y producto de la relación especial, el gobierno de Donald Trump acudió en ayuda de nuestro país”.
En el plano internacional, afirmó: “Hoy se configura un nuevo orden mundial y la forma que nos insertamos determinará el destino de nuestro país”, ante la presencia de los embajadores de Israel y Estados Unidos.

Durante el discurso también cuestionó a sectores industriales. “No sorprende que haya personas siniestras, y algunos de ellos golpistas, que en nombre de la defensa de la industria nacional, bajo la pátina de un nacionalismo de pacotilla, defiendan el proteccionismo y el control de capitales, con su consecuente brecha cambiaria”, señaló.
Frente a críticas por la “apertura indiscriminada”, defendió la política oficial: “La Argentina es el país más cerrado del mundo por lejos para su nivel de PBI. En el ranking de apertura del Banco Mundial, la Argentina está en el puesto 178 de 179 países. Están hablando de defender los privilegios de los cazadores del zoológico”.
También rechazó que el desempleo haya aumentado a raíz de la apertura económica y explicó: “Cuando uno abre la economía, eso permite a los consumidores el ingreso de bienes de mejor calidad y a menor precio. Obviamente, si la empresa local no puede competir, quiebra y despide gente. Sin embargo, la otra parte es que ahora el consumidor ahorra dinero al comprar el bien importado y ese dinero lo utilizará para comprar otros bienes, generando así puestos de trabajo en otro sector de la economía, el cual es más productivo y, por ende, podrá pagar mayores salarios”.

En la primera parte del mensaje enumeró logros de gestión y mencionó a integrantes de su gabinete y funcionarios, entre ellos Patricia Bullrich, Luis Caputo, Santiago Bausili, Pablo Quirno, Sandra Petovello, Luis Petri y Federico Sturzenegger.
En ese marco afirmó que “la malaria se ha terminado” y que el Congreso actual es “el más reformista de la historia”.
Entre los ejes planteados para este año mencionó una reforma del Código Civil y Comercial, cambios en la legislación sobre defensa del consumidor y competencia, profundización de la apertura económica y acuerdos comerciales, modificación del Código Aduanero, iniciativas para fortalecer la coordinación entre fuerzas de seguridad e inteligencia, una reforma integral del sistema electoral y del financiamiento de los partidos políticos, cambios en el sistema educativo y en el Código Penal, entre otros puntos.
En materia económica sostuvo que la economía acumula dos años consecutivos de crecimiento, con una mejora superior al 10%, y que la inflación descendió del 200% anual en 2023 al 30% acumulado a fines de 2025.
La sesión mostró mayor presencia de legisladores y gobernadores en comparación con el año anterior. Los senadores de Unión por la Patria no asistieron, mientras que los diputados de ese espacio sí estuvieron en el recinto.
La apertura también marcó el reencuentro público entre Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, en un contexto de distanciamiento político. El saludo fue breve y sin intercambio público.

Finalizado el discurso, el oficialismo calificó la jornada como “histórica”. El Presidente se retiró luego hacia la Quinta de Olivos, donde compartió una cena con su gabinete y legisladores oficialistas y aliados.
El mensaje se dio en un escenario político distinto al del año pasado. Tras las elecciones legislativas y el recambio de bancas, el oficialismo fortaleció su posición parlamentaria y viene obteniendo resultados favorables en votaciones clave. Legisladores del espacio reiteraron la consigna expresada durante la jornada: “Empieza el Congreso más reformista de la historia”.









