¡Y todo Boston celebra! Los días de gloria han regresado a la ciudad en la que alguna vez se lució el inolvidable Larry Bird. Anoche derrotaron a Dallas y le pusieron el moño a la serie.
Fue una Final en la cual no hubo equivalencias: contundente 4 a 1.
Tatum y Brown encabezaron la ofensiva de un equipo que controló a su rival y evidenció una gran superioridad. Por cierto, fue tan grande como inesperada en la previa.
Doncic padeció la agresividad de Boston y acabó tocado físicamente.
Irving intentó sacar a adelante a los Mavericks, pero no tuvo demasiada ayuda. Su temperamento, su talento y su liderazgo, fueron demasiado poco para un Boston con hambre de victoria.
Fue triunfo 106 a 88 para el elenco de Joe Mazzulla. El daño lo hizo en el primer tiempo. De hecho se fue al descanso largo ganando por 21 puntos. La historia allí ya estaba juzgada.
El TD Garden desató un festejo muy deseado, que se venía postergando desde hace tres o cuatro temporadas. Campeonato 18 para la franquicia más ganadora de la historia.










