La Obra Social del Personal de la Industria Lechera (OSPIL) informó que continúa brindando con normalidad sus servicios de salud, luego de que trascendiera que el Gobierno nacional dispuso la baja de algunas empresas de medicina prepaga y, por un error de denominación, se mencionara a la entidad.
A través de un comunicado difundido este jueves 30 de enero desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, OSPIL aclaró que se trata de una asociación civil sin fines de lucro, financiada por aportes y contribuciones obligatorias de trabajadores y empleadores, y que no se encuentra alcanzada por la medida oficial. Asimismo, aseguró a beneficiarios y prestadores que la cobertura se mantiene vigente, pese a las dificultades económicas que atraviesa.
En ese sentido, la obra social advirtió que enfrenta serios inconvenientes financieros debido al “permanente y exponencial incumplimiento” de pago por parte de algunas empresas del sector lechero. Entre las firmas con mayor nivel de morosidad mencionó a Sancor CUL, Verónica S.A., ARSA, La Lácteo y Lácteos Conosur/La Suipachense, cuya deuda global supera actualmente los 25 mil millones de pesos, situación que impacta directamente en el pago de las prestaciones.










