El conflicto en torno al PAMI sumó un nuevo capítulo tras la difusión de un comunicado de la Multisectorial de Jubilados “Marcha de los Banquitos”, que advierte sobre el impacto de recientes medidas del Gobierno nacional en el sistema de atención de la salud para adultos mayores. Según expresaron, el ajuste aplicado a la obra social profundiza un deterioro que ya venía afectando a uno de los sectores más sensibles de la sociedad.
En el documento, cuestionan la resolución 1107/2026, que modifica la forma de pago a los médicos de cabecera. A partir de esta disposición, se eliminan los honorarios por consulta y se establece únicamente un sistema de pago por cápita, es decir, un monto fijo por paciente. De acuerdo al análisis del sector, esto implica una caída significativa en los ingresos de los profesionales, situación que ya derivó en una huelga médica de 72 horas y podría provocar que muchos opten por dejar de atender afiliados del PAMI para volcarse al ámbito privado.
Advierten que este escenario tendrá consecuencias directas sobre los jubilados, ya que reduciría la disponibilidad de médicos y aumentaría los tiempos de espera para conseguir turnos. Además, señalan que el nuevo esquema podría derivar en una atención más limitada, con menos tiempo por paciente o con dificultades para abordar casos complejos.
El comunicado también pone el foco en otros problemas estructurales, como la deuda con prestadores, que superaría los 500 mil millones de pesos, y las restricciones en el acceso a medicamentos, tanto por recortes en el vademécum como por la disminución de descuentos en los fármacos autorizados. En este contexto, sostienen que las prestaciones comienzan a resentirse en todo el país.
En paralelo, jubilados autoconvocados de Sunchales anunciaron una convocatoria para visibilizar la situación. La concentración será este martes 21 de abril a las 10:00 frente a la sede local del PAMI, en adhesión a la Multisectorial Santa Fe.
La movilización se enmarca en una serie de reclamos que incluyen pedidos de respuestas, soluciones concretas y la defensa de un sistema de salud que garantice atención digna para los adultos mayores.

Finalmente, desde el sector remarcaron la necesidad de abrir un debate profundo sobre el equilibrio entre la eficiencia del sistema y la calidad de la atención, advirtiendo que los jubilados no pueden convertirse en la variable de ajuste de las políticas económicas.









