Mientras sucedía lo mismo en Rosario y otras partes de la provincia, un grupo de agentes activos y retirados se concentró en Plaza de Mayo en reclamo por la política salarial y las condiciones de trabajo. Más de 60 fueron llevados al área Judiciales y se les retiró el arma.
Agentes activos y retirados de la Policía de Santa Fe, personal del Servicio Penitenciario y familiares se manifestaron frente a la Casa de Gobierno, para visibilizar una serie de reclamos vinculados principalmente a la situación salarial y a las condiciones laborales dentro de las fuerzas de seguridad.
Dos patrulleros fueron apostados cortando las calles circundantes a la Casa de Gobierno (uno en 3 de Febrero sobre San Martín y otro sobre San Gerónimo). En tanto, oficiales de la Policía de Acción Táctica tomó posición en el edificio, a los fines de custodiarlo.
Las protestas comenzaron anoche, con un grupo bastante numeroso de uniformados, entre policías retirados y activos, principalmente de Orden Público y de la Brigada Motorizada. Según lo que se pudo saber, más de 60 personas fueron trasladados al Área de Judiciales, a los efectos de identificarlos, y luego se les retiró el chaleco antibalas y el arma que portaban.
Sin embargo, en Rosario la situación se descontroló con el correr de las horas. En medio de las protestas, se ordenó el avance de la fuerza contra los manifestantes. De esta manera, los propios agentes terminaron enfrentándose con sus compañeros.
Escalada y respuesta
Los reclamos policiales se iniciaron la semana pasada en distintas ciudades de Santa Fe y se intensificaron desde el lunes frente a la Jefatura de Rosario, con pedidos de mejoras salariales y laborales. Las protestas derivaron en momentos de tensión, con intervención de la fuerza, y se extendieron a otros puntos de la provincia, donde también se exigió el levantamiento de sanciones a los participantes.
Tras una reunión entre el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, y representantes de los manifestantes, el gobierno anunció un plan de acción que incluye un plus mensual de hasta 500 mil pesos para personal operativo, aumentos en adicionales y horas extra, mejoras en la tarjeta alimentaria, transporte y alojamiento gratuitos, y la puesta en marcha de un programa integral de salud mental para los efectivos y sus familias.
Ahora Cococcioni, anunció la desafectación de efectivos policiales que participaron en protestas en Rosario y advirtió que se avanzará con sanciones contra quienes incurrieron en “acciones violentas, antijurídicas o abandono de servicio”. Diferenció los reclamos laborales legítimos de conductas que, según señaló, buscaron afectar la política de seguridad y estuvieron impulsadas por sectores desplazados de la fuerza, algunos vinculados a delitos graves. “Están bajando el delito y la violencia en la ciudad y en la provincia” y “acá es donde trazamos una raya que no estamos dispuestos a permitir que se cruce”.

El funcionario confirmó que unos 20 policías fueron pasados a disponibilidad, con retiro de armas y chalecos, y que se dio intervención al Ministerio Público de la Acusación para investigar posibles delitos. Además, reiteró que el gobierno mantiene el diálogo por mejoras salariales y laborales, pero marcó un límite ante hechos que pusieron en riesgo el patrullaje y la prevención del delito.
“El reclamo es válido; no negamos que falte mucho todavía para el bienestar de las fuerzas. Pero decimos que sobre un reclamo, que juzgamos en el fondo legítimo, se han montado otros intereses que de legítimos tienen muy poco”.
Información El Litoral









