Durante diferentes allanamientos realizados en las primeras horas de esta mañana en el sector Noreste de la ciudad de Rafaela, efectivos policiales habrían detenido a quien de un balazo mató a Emanuel Luciano González, de 8 años de edad.
Si bien no ha sido confirmado de manera oficial, fuentes cercanas a la investigación informaron que se trata de un menor de 14 años, Maximiliano S.; quien en estos momentos se encuentra a disposición de la justicia como presunto homicida de Emanuel Luciano González.
Efectivos policiales llevaron adelante diferentes operativos, en uno de los cuales se secuestróvun arma de fuego. En dicho marco se concretó la detención del joven de 14 años, tras lo cual -y como consecuencia de su edad- se puso en conocimiento al Juzgado de Menores desde donde se derivarán las actuaciones a la subsecretaría de la Niñez Minoridad y Familia.
Si bien hay un cerrado hermetismo en torno a la investigación por el homicidio del niño Emanuel González, ocurrido en el barrio Mora, trascendieron algunos datos sobre la mecánica que habrían tenido los hechos. No hay detenidos ni sospechosos firmes.
Mientras se extendió a toda la ciudad y gran parte de la provincia la indignación por el absurdo crimen de Emanuel González, de 8 años, ocurrido en la noche del pasado miércoles en circunstancias que se encuentran bajo investigación, la hipótesis original –que incluso se deslizó en la edición impresa de CASTELLANOS, cuyo informe se redactó sobre el cierre de la edición y con la escasa información disponible en el momento, a menos de dos horas de ocurrido el hecho- de que el niño habría caído como consecuencia de una «bala perdida» en medio de un tiroteo contra una vivienda vecina a su casa fue perdiendo fuerza a medida que trascendieron algunos detalles de la investigación en curso.
En primer lugar, el dato esencial es que la policía llegó al lugar alertada por un llamado al 911 sobre detonaciones de armas de fuego en Flaminio Del Signore y Brigadier López. Al arribar, los uniformados fueron atendidos por Jorge, el papá de Emanuel, quien en esas circunstancias habría relatado que estaba con su hijo en el patio de su casa cuando fue increpado por un sujeto que pasaba por la vereda de calle Brigadier López. Sin mediar otras palabras que alguna frase de circunstancia, del tipo «eh, qué te pasa» o «qué onda con vos», el sujeto empezó a disparar contra González padre. Uno de los disparos impactó en la cabeza del niño, que caminaba con dificultades por la discapacidad que padecía, y le provocó la muerte prácticamente en el acto. Jorge llevó en brazos a su hijo hasta el interior de la vivienda, donde lo dejó junto a su madre, y salió a la calle en busca del atacante, que huyó por Flaminio Del Signore, hacia el Oeste, es decir, hacia el interior del mismo barrio y no hacia el barrio Italia o el Zazpe.
¿Un error fatal?
Este relato permitiría descartar que el ataque haya estado direccionado hacia otro blanco que no fuera el padre de Emanuel. La pregunta que sigue es por qué lo atacó. Todas las fuentes consultadas descartan que los padres o la familia de Emanuel hayan tenido alguna controversia con alguien que explique un ataque semejante. No tienen antecedentes policiales, son una familia de trabajo, nunca tuvieron inconvenientes con vecinos y prácticamente puede descartarse también que los disparos hayan sido tenido un móvil determinado. Los investigadores se inclinan a pensar en un intento de amedrentamiento equivocado: que el agresor confundió a González con otra persona o que estaba bajo los efectos de alguna sustancia que lo hizo actuar de una manera brutal e irracional.
El lugar
Es importante mencionar que la casa de los González está ubicada en un lote rectangular, de las medidas típicas. Da frente sobre calle Del Signore y es el segundo terreno desde la ochava con Brigadier López hacia el Oeste. Como en el terreno de la ochava no hay otra vivienda, el perfil de la casa –metros cubiertos y patio descubierto- es claramente visible desde la vereda de Brigadier López. Pero el patio puede confundirse con el de una casa vecina. Una de las especulaciones que se tejían ayer es que el agresor quiso disparar contra otra persona y se confundió de víctima. De hecho, no hubo diálogo alguno: sólo la frase para llamar la atención del destinatario de los disparos, en este caso el padre del infortunado Emanuel.

El número de disparos
También está prácticamente confirmado que los disparos efectuados contra los González fueron 4 y corresponderían a un arma corta. Es decir, no se usó un «recorte» ni una tumbera, que son armas que disparan otro tipo de proyectiles. A Emanuel lo mató un balazo. Muchos vecinos que hablaron con CASTELLANOS en la noche del miércoles, en medio de la conmoción reciente por el hecho, manifestaron haber escuchado entre 4 y 6 detonaciones, lo que condice con las evidencias recolectadas por la policía científica y la PDI, que lograron establecer que los disparos habrían sido 4.
Toda esta información fue recogida de fuentes seguras, pero de modo absolutamente extraoficial, ya que el fiscal Carlos Vottero, consultado anoche por este diario acerca de la evolución de la investigación, negó tener novedades publicables. Oficialmente, la investigación no tiene detenidos y tampoco personas con nombre y apellido que estén siendo buscadas por el crimen. Sin embargo, de otras fuentes trascendió que las pistas existen, que están bien orientadas y que apuntan a un vecino del barrio, presuntamente menor de edad.
Uno de los testigos claves del caso es el propio Jorge, el padre de Emanuel, porque él es la persona que vio la cara del agresor y las características físicas del mismo. Incluso habría intentado correrlo luego de dejar a Emanuel en brazos de su madre al aguardo de asistencia médica. Pero habría otros vecinos que se habrían topado con el homicida cuando éste huía. La dirección de esa huida es otro dato los investigadores están siguiendo con atención, porque sería un indicio clave para confirmar la presunta identidad del homicida, si es que se confirman las sospechas que existen sobre una determinada persona.
Mientras el hermetismo continúa, todo lo que se leyó en estas líneas corresponde al terreno de las hipótesis, en base a elementos sueltos obtenidos de distintas fuentes confiables, que permitieron ir reconstruyendo lo sucedido. Lo demás, la información oficial, aún no tiene nada relevante para destacar.
Fuente: Castellanos









