Empecemos por lo importante. Los "Tigres" acaban de perder el primer cotejo de la serie de 8vos de Final sin siquiera poder defender la localía.
La serie está 1-0 para Villa San Martín. El HTD lo comunicará próximamente.
Así lo expresa el reglamento, que es claro en este aspecto. Por la rotura de un tablero no se puede cambiar de estadio. El elemento dañado debe ser reemplazado en el lapso de una hora.
Por ello la ley dice que el club local debe tener uno de recambio. Lo mismo sucede con los relojes (2) de posesión y con el tablero general. En todos los casos, la espera máxima es de 60 minutos.
Cabe destacar que, la cancha alternativa (en este caso la de Unión) solo se puede usar en caso de hacer un pedido con anticipación por alguna circunstancia excepcional.

Como última alternativa, Libertad le consultó a Villa San Martín si quería cambiar de sede. La respuesta fue negativa. Y claro, tiene lógica.
En ese momento en Chaco ya sabían que el triunfo en los escritorios estaba asegurado. Hace años en calle Dentesano se hace básquet profesional con muchísimo esfuerzo.
En la "A" y parece que también en la Liga Argentina. Pero eso no tiene nada de malo. De hecho, la mayoría de los clubes están en la misma. Juegan haciendo malabares ante la crisis económica.
Acá lo inadmisible es no contar con los requisitos mínimos que exige el reglamento. Basta con ir al "Hogar de los Tigres" y observar que hace tiempo ni siquiera se pinta el piso flotante.
¡Eso sí! Por algún capricho personal hace ya algunos meses en Libertad se tomó la decisión de gastar varios millones de pesos para jugar con los "pibes" el Federal.
¿El resultado? Regalar prestigio con derrotas humillantes. Todo lo enumerado sucedió. Los hechos están a la vista y no sirve de nada enojarse una vez más con el mensajero. No es por ahí.
A veces es bueno hacer una profunda autocrítica y no ver fantasmas donde no los hay. Los clubes de ciudades como Sunchales se deben caminar. De otro modo, se está en el lugar equivocado.









