Cuando restaban 6 minutos para el descanso, los hinchas locales empezaron a arrojar bombas de estruendo, entre otras cosas, al campo de juego.
Esta fue la razón por la cual César Ceballo tomó la decisión de suspender el partido. Nuevamente ganaron los violentos. Consiguieron lo que querían.
Tras los hechos, el entrenador local presentó la renuncia.
El match estaba 0 a 0 y el punto le sentaba bien al elenco de Av. Belgrano, más allá del sorpresivo triunfo logrado por Boca Unidos en Formosa. Ahora habrá que ver que resuelve el HTD.









