El coach se fue chocho con el triunfo de Libertad ante Instituto y destacó el trabajo de Saglietti. "Le veníamos poniendo constantemente la pelota en las manos y además le tocaba marcar al goleador rival. Estaba haciendo un trabajo faraónico y tuvo su recompensa con un partido excepcional".
Los "Tigres" derrotaron a "La Gloria" 102-98 y dieron uno de los golpes de la noche del viernes en la Liga Nacional. Tras el juego, el entrenador bonaerense hizo una evaluación de lo sucedido.
"Fue una gran espectáculo, que no pude disfrutar tanto porque veía que podíamos ganar, pero a su vez tenía en claro que un error se paga doble ante rivales del poderío de Instituto", contó Saborido.
Y sostuvo: "El equipo tuvo cosas que ya venía mostrando: actitud y entrega, pero además hubo una cuota muy importante de básquet que nos permitió competir de igual a igual".
Después, comentó: "Habíamos apostado por un plan de juego, que en el entretiempo decidimos no cambiar, a pesar de los 10 triples convertidos por el rival, con un gran 66%. Estábamos convencidos de que teníamos que respetar las reglas establecidas y creíamos que Instituto no iba a mantener la efectividad. Eso pasó, y además, nosotros estuvimos en una buena noche ofensiva. Nos llevamos la victoria; es un gran envión anímico".
Sobre la gran tarea de Saglietti aportó: "Marcos viene siendo el motor de nuestro equipo. De hecho, en la semana, como cuerpo técnico veníamos hablando de administrarle los momentos, porque le estábamos poniendo mucho tiempo la pelota en las manos, y le tocaba defender al mejor jugador rival. Estaba haciendo un trabajo faraónico y tuvo su recompensa con un partido excepcional. Para empezar, detuvo a García Morales, y adelante estuvo muy enfocado".








