El nuevo mandatario llegó temprano a la Casa Gris. A las siete ya daba su primera conferencia para anunciar las órdenes que había encomendado para "reordenar el policiamiento en calle", tanto en la ciudad de Santa Fe como en la de Rosario.
Luego derogó el decreto que eliminaba la no repitencia en el nivel secundario.
A las ocho juntó al gabinete "para liberar" a sus ministros y que cada uno emprendiese su agenda. Luego, hubo una reunión en el Ministerio de la Producción. ¿La razón?
Avanzar con la generación de una Unidad Ejecutora para construir una cárcel para presos de alto perfil.
Pullaro precisó que la provincia en materia de seguridad ha empeorado: "cuando nos fuimos de la gestión hace cuatro años teníamos entre tres y cuatro veces menos hurtos y robos".
Posteriormente, destacó: "Claramente las cosas han cambiado. No quiero mirar para atrás, pero es una realidad que la estamos viendo. Tampoco quiero poner el eje en el ex gobernador".
"Hizo lo que pudo desde donde pudo. Nosotros tenemos un gran equipo", marcó.









