Con sus cerca de 660 apartados, el proyecto mantiene vivo el debate: algunos por el rechazo, otros por el acompañamiento con algunos reparos y otros por una aprobación sin peros.
En un enero inusual para el Congreso, el "semáforo" con que se evalúa el mega proyecto rige para los bloques de la Cámara de Diputados, pero también para gobernadores.
Agrupados de acuerdo a PERTENENCIAS PARTIDARIAS o INTERESES COMPARTIDOS, se reúnen en estos días para defender sus propios argumentos o, en todo caso, los de su provincia.
En un país extenso y diverso, todas las regiones tienen algo para expresar frente a un proyecto que abarca casi todos los órdenes de la vida privada y pública.
Cabe desatacar que, el vocero presidencial Manuel Adorni comentó: "No está descartada la opción de sesionar este sábado". Esta es la intención que prima en el gobierno.
La misma premisa fue deslizada por Menem (Presidente de la Cámara Baja).
¿Cual sería la estrategía? Contar con un Dictamen este viernes, y apurar el tratamiento del proyecto de ley durante sábado y domingo, antes del paro de la CGT del miércoles venidero.
Fuente: Diario El Litoral de Santa Fe.









