Los orígenes de Sunchales se remontan a fines del siglo XVIII, cuando se construyó el Fuerte de Los Sunchales, también conocido como el fuerte de “La Virreina”. La fortificación fue levantada alrededor de la década de 1790 por disposición del teniente gobernador Prudencio María de Gastañaduy, como parte de una línea de fuertes destinada a proteger la frontera norte de Santa Fe frente a las incursiones de los pueblos originarios.
De acuerdo con Basilio María Donato, considerado el primer historiador sunchalense, el fuerte debió ceder 60 de sus 78 blandengues y al menos dos cañones para la expedición de Manuel Belgrano al Paraguay. Esta reducción de sus recursos militares habría contribuido a dejarlo desprotegido, situación que se agravó con sucesivas incursiones indígenas, especialmente durante 1828 y 1834.
A pesar de los intentos de repoblamiento realizados en 1837 y 1865, la fortificación fue perdiendo relevancia hasta que, hacia 1870, dejó de cumplir sus funciones.
El proceso de colonización
A mediados del siglo XIX, el Estado argentino comenzó a promover la inmigración europea con el objetivo de poblar y poner en producción las extensas tierras fértiles del país. En ese contexto cobró fuerza la conocida expresión de Juan Bautista Alberdi, “gobernar es poblar”, que sintetizaba una de las principales ideas de la dirigencia de aquella época.
Aunque las expectativas iniciales apuntaban a atraer habitantes de las regiones más industrializadas de Europa, la mayoría de los inmigrantes que llegaron a la Argentina provenían de zonas rurales del sur europeo, principalmente de Italia y España. También arribaron familias de Alemania, Suiza, Bélgica e Inglaterra.
Estos inmigrantes llegaron con la esperanza de construir un futuro mejor para ellos y sus descendientes. A través del trabajo, el esfuerzo y el ahorro, buscaron establecerse en una nueva tierra y convertirla en el lugar donde desarrollar sus proyectos de vida.
En Santa Fe, el impulso colonizador alcanzó a Los Sunchales a partir de la década de 1860. Sin embargo, el establecimiento de una población permanente no resultó sencillo. Los dos primeros intentos, desarrollados entre 1867 y 1867 y entre 1868 y 1872, respectivamente, no consiguieron consolidar el asentamiento.
Fue necesario esperar hasta 1886 para que un tercer proyecto de colonización lograra prosperar y diera origen a la comunidad que, con el paso del tiempo, se convertiría en la actual ciudad de Sunchales.
1886: la colonización definitiva
El tercer y definitivo intento de colonización se concretó en 1886, cuando la población quedó establecida en su emplazamiento actual.
Si bien la repoblación de la colonia suele asociarse con Carlos Christiani, médico de origen alemán, la iniciativa fue impulsada por Guillermo Lehmann, uno de los empresarios colonizadores más destacados de la provincia de Santa Fe, responsable de la fundación de 16 colonias, entre ellas Rafaela.
Christiani se vinculó con la empresa colonizadora de Lehmann y asumió la tarea de llevar adelante el proyecto en Los Sunchales. Para concretarlo, trabajó junto al agrimensor Carlos Steigleder, quien tuvo a su cargo la mensura y el trazado de la nueva colonia.
El 19 de octubre de 1886 quedó establecido como la fecha fundacional de Sunchales. Ese día, el gobernador santafesino José Gálvez aprobó oficialmente la traza de la colonia, dando inicio a la etapa definitiva de su desarrollo.
Desde entonces comenzó un proceso de poblamiento sostenido, protagonizado en gran medida por inmigrantes italianos, especialmente provenientes de las regiones de Piamonte, Lombardía y Friuli. También se radicaron familias españolas y de otras nacionalidades, que contribuyeron a conformar la identidad de la comunidad.
Así, después de varios intentos y de una historia atravesada por dificultades, Sunchales encontró las condiciones para crecer y consolidarse. El esfuerzo de sus primeros pobladores y la cultura del trabajo que acompañó su desarrollo sentaron las bases de una ciudad que continúa construyendo su futuro sobre aquella historia de perseverancia.
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