La propietaria del inmueble violentado lo hizo saber en redes sociales, en donde pidió como tantos otros ciudadanos, acción por parte de las autoridades locales.
El hecho sucedió el sábado entre las 19:00 y las 00:15 horas.
Los dueños habían decidido pasar una noche agradable afuera de su hogar. Pero cuando volvieron, de repente, se encontraron con la luz cortada y una puerta dañada.
Se cree que los cacos se percataron de la llegada de los propietarios y escaparon rápidamente por un lote trasero. La buena noticia es que no pudieron ingresar al interior de la misma.
Fue en calle Avellaneda al 900, en B° 9 de Julio.









