El hecho sucedió en la playa de estacionamientos de una clínica privada de nuestra ciudad a las 14:09hs aproximadamente, las cámaras de seguridad registraron el momento en que una persona que no se alcanza a distinguir si es hombre o mujer, ingresa por el patio trasero dónde hay otros vehículos estacionados y se lleva un bicicleta sin ningún temor.
El hecho resulta indignante en si por el dolor de que nos roben algo que nos costó trabajo conseguir. Y si a eso le agregamos que la víctima es una trabajadora del ámbito de la salud, en este contexto de pandemia y que trabaja de 7 a 16hs, es más doloroso aún.

ESTABA SOBREAVISO QUE SERÍA FILMAD@










