Desde hace varios días, los vecinos de la costa santafesina empezaron a tomar medidas a raíz de la inminente crecida del río Paraná. Este miércoles ya había superado los cuatro metros y medio en el puerto de Santa Fe.
Los niveles de alerta y evacuación son de entre 5,30 y 5,70 metros.
Por ende, mucha gente que durante estos años de bajante levantó sus casas a pasos del Colastiné, debió extraer sus bienes ante la amenazante llegada de la crecida.
En Colastiné Sur, por la zona del club de "Caza y Pesca", debieron levantar un muro de contención. Allí usaron bolsas de arena. Los socios ya sacaron sus casillas rodantes y embarcaciones.
De hecho, muchos de los vecinos que viven en la zona comenzaron a llevarse las pertenencias. Por lo pronto, con un río a cinco metros ya aparecen riesgos y problemas.
Y con las copiosas lluvias, las calles de tierra y arena se tornaron intransitables.
Un poco más al norte, sobre el bañado ubicado por afuera del anillo de defensa de Colastiné Norte (cerca de San José del Rincón), también debieron tomar medidas.
El agua había comenzado a inundar el bañado que permaneció seco cuatro años.









