La suba sostenida de la población carcelaria que se registra en Santa Fe desde 2012 en adelante, ha dado un nuevo salto el año pasado. La preocupación de las autoridades es mayusucula.
Es que 2022 cerró con 9.350 personas tras las rejas.
Se trata del dato más alto de la historia. Esto surge de un informe estadístico del Observatorio de Seguridad Pública (OSP) del gobierno santafesino.
El pico agudo en la tasa de detención, puso en evidencia la saturación del sistema carcelario. Por ende, cárceles y comisarías cuentan con pocas plazas disponibles.
El aumento es del 146% aumento respecto a quince años atrás.









