Los trabajadores de la empresa Lácteos Verónica profundizaron sus medidas de fuerza tras meses de incertidumbre, falta de pagos y un vacío empresarial que mantiene en vilo a 123 familias de la cuenca lechera. El pasado lunes, los empleados realizaron un corte en la Ruta Nacional 34 para visibilizar un conflicto que, según denuncian, ha escalado hacia el "vaciamiento" de la firma por parte de los herederos de la familia Espiñeira.

Un "limbo" legal y económico
La situación de los operarios es crítica. Desde mediados de enero, las tres plantas de la empresa se encuentran sin materia prima. A esto se suma que la patronal adeuda salarios desde diciembre y el medio aguinaldo. A pesar de no percibir haberes, los empleados mantienen una guardia permanente y acampe (propuesto desde el gremio Atilra) para evitar el cierre definitivo y no perder sus derechos de antigüedad.
"El problema está en que los herederos no toman medidas, no cierran, no venden, no hacen nada, y nos tienen a nosotros en este limbo porque seguimos siendo empleados de la empresa y por ende tenemos que venir a cumplir para no perder nuestros derechos, la antigüedad ", explicaron los trabajadores.

El reclamo contra los herederos Espiñeira
Los empleados apuntan directamente contra la conducción actual de la empresa y denuncian que la mediación prevista para el lunes pasado fracasó debido a la incomparecencia de la patronal. Según explican los trabajadores, los dueños han dilatado el proceso judicial cuestionando la jurisdicción de la provincia de Santa Fe, lo que ha entorpecido el avance de las negociaciones y la resolución del conflicto.
En cuanto al abandono denunciado, los operarios aseguran que los dueños prácticamente no conocen las instalaciones y que la falta de presencia física es casi total. "Los conocemos a través de imágenes… los demás herederos, la verdad que nunca aparecen", manifestaron, subrayando la desconexión entre la dirigencia y la realidad diaria de la fábrica.
"Nos abandonaron de una forma criminal"

Asimismo, existe una fuerte denuncia por un presunto desfalco y desvío de fondos que afecta a toda la cadena productiva. Esta situación no solo golpea a los empleados, sino también a los transportistas, quienes ya suspendieron el servicio por falta de pago, y a los productores tamberos, quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad extrema ante la falta de cobro por la materia prima entregada.
Finalmente, el impacto regional de esta crisis es profundo, ya que afecta a un total de 123 familias de la cuenca lechera. De ese total, aproximadamente la mitad de los empleados reside en la localidad de Lehmann, mientras que el resto de los afectados pertenece a las comunidades de Rafaela, Sunchales, Ataliva y Humberto Primo, lo que genera una gran preocupación por la caída del consumo y el empleo en toda la zona.
Los empleados apuntan directamente contra la conducción actual de la empresa. Denuncian que la mediación prevista para el lunes pasado fracasó debido a la incomparecencia de la patronal, tras haber dilatado el proceso cuestionando la jurisdicción de la provincia de Santa Fe.

Próximos pasos
La atención está puesta en la audiencia programada para este jueves a las 12:00 del mediodía en la Ciudad de Buenos Aires. A pesar del agotamiento físico y económico, los trabajadores aseguran que mantendrán la lucha y el acampe, esperando que la Justicia intervenga para frenar lo que definen como un "vaciamiento" empresarial.
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