La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de la Quinta Circunscripción Judicial de Santa Fe suspendió el pasado viernes, de manera provisoria, el pliego de licitación y el cronograma de liquidación de los activos de la quebrada cooperativa láctea SanCor.
La resolución llega en medio del proceso de venta de lo que queda de la cooperativa, que cuenta con ocho interesados, y reabre un frente judicial que parecía haberse saldado a favor del juez de la quiebra, Marcelo Gelcich. Los oferentes que avanzaron en el proceso son:
- Adecoagro
- Milkaut
- Elcor
- Punta del Agua
- Fidulac
- Jewel Especialidades (Grupo Ceibo)
- Fransro
- SanCor Seguros
La Cámara hizo lugar a una presentación de Fidulac S.A., sociedad presidida por el empresario Gustavo Scaglione, propietario de Telefe, que busca quedarse con los activos de la láctea.
El 19 de junio, la firma había presentado un recurso de queja ante el juez del concurso, Marcelo Gelcich, denunciando presuntas irregularidades en el proceso de liquidación de los activos de SanCor.
La misma no fue tenida en cuenta debido a que la firma de Scaglione no era manuscrita, sino digital, cuestión por la cual decidieron apelar al tribunal superior.
Entre otros puntos, pidió dejar sin efecto la resolución de Gelcich que establecía el pliego de licitación, la forma de la venta de los activos por separado y el precio base de cada uno de ellos. En este sentido, uno de los temas cuestionados por Fidulac, es cómo se estructuró la liquidación de los activos de SanCor (la venta por separado de las plantas y las marcas), además de la valuación de las mismas.
Cabe recordar que Gelcich estableció a principios de junio que la venta se realizaría a través de licitaciones con un precio base de US$ 52,1 millones: por un lado, se liquidarían las 6 plantas e instalaciones que SanCor poseía al momento de la quiebra (3 en Santa Fe y 3 en Córdoba) y sus instalaciones adyacentes, y, por otro, los activos intangibles, como sus marcas y líneas de productos.
En el primer caso, las fábricas fueron valuadas con un precio mínimo de US$ 27,4 millones, mientras que, respecto a los activos intangibles, el juzgado estableció un precio base de US$ 24,7 millones, de los cuales US$ 18,7 millones corresponden a la marca principal SanCor, mientras que los restantes US$ 6 millones, a sus submarcas, como Mendicrim, Tolem o Quesabores, entre otras.
En el fallo emitido hoy, la cámara argumentó que "indudablemente la aprobación del pliego y comienzo del cronograma de la liquidación es una resolución de trascendental importancia por cuanto fija valores y mecanismos de liquidación de los activos, con las consecuencias irreversibles que ello importa particularmente con relación al objetivo de lograr la continuación de la empresa fallida".
"Por lo expresado, entendiendo que se trata de una resolución que debe ser objeto de revisión – sin que ello implique ninguna postura respecto al fondo de los planteos-, se impone hacer lugar al recurso directo examinado y -en consecuencia- conceder el recurso de apelación y nulidad subsidiariamente interpuesto, en relación y con efecto suspensivo", indicó el escrito.
Según explicaron fuentes cercanas a Fidulac, a partir de ese fallo se deberá revisar "cómo se plantea el proceso". "Nadie busca que no se avance, pero no se quiere que esté sesgado, que se subvalúen los activos de SanCor y que se despeguen a las plantas de las marcas, porque eso afecta al interés de los acreedores", completaron.








