Fue alrededor de la 01:00 de este martes. De acuerdo a los datos suministrados, todo aconteció en el momento en que una de las empleadas se disponía a baldear la playa.
Un hombre llegó a bordo de una moto e ingresó por la zona donde están los surtidores de GNC: se detuvo, arrojó una bolsa o un papel al piso, extrajo un arma y comenzó a disparar.
Las balas atravesaron el cristal donde se encuentran las mesas para los clientes.
En ese momento no había nadie en el lugar porque faltaba poco para el cierre. El hecho se registró minutos después del ataque al bus urbano.
En este caso, el accionar delictivo fue en 27 de Febrero y Avellaneda.
Fuente: Diario La Capital de Rosario.









