Tus 40 Favoritos
Lunes a viernes de 17 a 19hs. sábados y domingos de 14 a 19hs. Conduce NICOLÁS BARBIERI
Escuchá la radio en vivo aquí
Sociedad

Seis de cada diez chicos de 8 años ya tienen celular propio: Santa Fe los prohibió en la primaria

Mientras en Santa Fe ya rige la prohibición del uso de celulares en las escuelas primarias, un nuevo informe revela que seis de cada diez chicos de apenas 8 años ya tienen un teléfono propio y plantea un interrogante que hoy atraviesa los sistemas educativos de todo el mundo: ¿prohibir los dispositivos mejora realmente el aprendizaje?

La respuesta, según los especialistas, no es concluyente. Las investigaciones muestran que las restricciones disminuyen las distracciones dentro del aula y reducen el tiempo de uso del celular durante la jornada escolar, pero los resultados sobre el rendimiento académico son dispares.

Los datos surgen del informe "Celulares: ¿prohibir o no prohibir?", elaborado por Argentinos por la Educación junto con la investigadora del Conicet Andrea Goldin y especialistas de la organización.

Cada vez más chicos tienen celular desde la primaria

El estudio, basado en los resultados del operativo Aprender 2024, muestra que el acceso a los teléfonos móviles comienza cada vez más temprano.

El 59% de los alumnos de tercer grado tiene un celular propio y otro 23% utiliza el dispositivo de algún familiar. En total, apenas el 18% de los estudiantes de 8 años no tiene acceso a un teléfono celular.

Porcentaje de estudiantes de 3er grado de primaria con celular propio, por jurisdicción. Nivel primario. Año 2024.

Las diferencias aparecen según la provincia y el nivel socioeconómico. En Santa Cruz, Catamarca y Tierra del Fuego más del 65% de los alumnos posee un dispositivo propio, mientras que en Misiones y Formosa la cifra ronda el 40%.

En la secundaria el fenómeno ya es prácticamente universal: el 90% de los estudiantes tiene celular propio.

¿Sirve prohibir los celulares?

La expansión del uso de teléfonos en edades cada vez más tempranas impulsó restricciones en numerosos países y también en varias provincias argentinas. Sin embargo, el informe advierte que la evidencia científica todavía no ofrece una respuesta definitiva.

Los trabajos analizados coinciden en que las prohibiciones reducen significativamente el uso de los celulares durante las clases y disminuyen las distracciones.

No obstante, cuando se evalúa el impacto sobre los aprendizajes, los resultados son menos claros. Algunas investigaciones detectan mejoras, especialmente entre estudiantes con bajo rendimiento, mientras que otras no encuentran diferencias significativas respecto de las escuelas donde los dispositivos están permitidos.

En otras palabras, prohibir el celular ayuda a que se use menos dentro del aula, pero eso no implica automáticamente mejores resultados académicos.

Qué pasa en Santa Fe

Santa Fe fue una de las provincias que decidió avanzar con una de las regulaciones más estrictas del país. Desde marzo de este año, el Programa de Educación Digital prohíbe el uso de teléfonos celulares durante toda la jornada escolar en los niveles inicial y primario. La restricción alcanza tanto a las clases como a los recreos, con el objetivo de retrasar el acceso cotidiano a las pantallas y favorecer la concentración, el juego y la interacción entre los alumnos.

La normativa no impide que las familias envíen un celular con sus hijos a la escuela, pero sí establece que los dispositivos deben permanecer guardados durante toda la jornada y no pueden utilizarse, salvo en casos excepcionales vinculados a cuestiones de salud o accesibilidad.

Porcentaje de jurisdicciones argentinas con alguna regulación con respecto al uso de celulares en las escuelas. Año 2026.

En la escuela secundaria, el criterio es diferente. Los celulares pueden utilizarse únicamente cuando forman parte de una propuesta pedagógica y siempre bajo la supervisión del docente. Además, cada institución debe incorporar reglas de uso y guardado dentro de sus acuerdos de convivencia, incluyendo pautas sobre la comunicación con las familias y la responsabilidad ante eventuales pérdidas o daños.

La decisión del gobierno provincial estuvo acompañada por la creación del Programa de Educación Digital, una política que busca ir más allá de la prohibición. La iniciativa incluye capacitaciones para docentes, materiales didácticos para trabajar la ciudadanía digital en el aula y la puesta en marcha de un Sistema Provincial de Alerta Temprana en Riesgos Digitales Escolares.

Ese sistema apunta a detectar y prevenir situaciones vinculadas al uso problemático de las tecnologías, como grooming, ciberbullying, apuestas online, ludopatía digital, sextorsión, estafas virtuales y otros episodios de violencia en entornos digitales.

Al presentar el programa, el ministro de Educación, José Goity, sostuvo que el desafío no pasa por demonizar la tecnología, sino por enseñar a usarla de manera responsable. "Sabemos que el celular es un lugar de riesgo y amenaza, pero también de oportunidades", afirmó. En la misma línea, el psiquiatra Lucas Raspall, coordinador de la iniciativa, explicó que el objetivo no es solo restringir el uso de los dispositivos, sino desarrollar en los estudiantes una mirada crítica sobre las tecnologías y promover un vínculo más saludable con las pantallas.

La iniciativa forma parte de una política más amplia orientada al bienestar digital, la prevención del grooming, el ciberacoso, la ludopatía online y otras problemáticas vinculadas con el uso de las tecnologías.

Más que prohibir, enseñar a usar

Andrea Goldin, investigadora del Conicet y una de las autoras del informe, sostuvo que el debate no debería reducirse únicamente a prohibir o permitir los celulares.

"La evidencia todavía no es concluyente. La prohibición puede reducir el uso durante las clases, pero no necesariamente modifica los hábitos digitales de los chicos. El desafío es enseñar a utilizar estas tecnologías con objetivos pedagógicos claros", señaló.

En la misma línea, la especialista en bienestar digital Lucía Fainboim advirtió que se ha naturalizado que un niño de ocho años tenga un celular propio, cuando las necesidades de la infancia requieren tiempo para jugar, desarrollar autonomía y construir vínculos por fuera de las pantallas.

Para Melina Masnatta, experta en tecnología educativa, la discusión debería centrarse en cómo acompañar el uso de la tecnología dentro de la escuela y no solo en restringirla, con estrategias que mejoren tanto la convivencia como los aprendizajes.

PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com
S.Técnico
close slider

    Registre
    Asistencia Técnica

    Contrataciones
    close slider

      Adhesión a
      Servicios

      Pagos
      close slider

        Adhesión a
        Débito Automático

        Nombre y apellido del titular (requerido)

        Su teléfono (requerido)

        Su domicilio (requerido)

        Su e-mail